Envuelto en una constante nube de humo de cigarrillo, el actor interpreta la trágica vida de Julio Levy: un banquero marxista que luego del exilio regresa al país en los comienzos de la democracia y uno de los inorgánicos grupos de tareas que quedaron operativos en las tinieblas secuestra a su hermano. Ansiedad, dolor, transpiración y nicotina, el retrato de una generación marcada por el «deber ser».

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